sábado, 10 de septiembre de 2016

La Prehistoria del viaje

Desde hace meses me daba vueltas por la cabeza la idea de hacer algo que intenté hace más de 20 años pero no pude ni intentarlo. Hacer el Camino de Santiago en bici.
Cuando tenía 18 años hicimos una prueba, 4 días en bici, por los caminos de Segovia. Fuimos Jose Félix (el hermano de Raúl) , Javi (mas conocido como Sandokan) y yo. Cogimos la bici, un saco de dormir y la mochila para ir desde Prádena hasta Ávila y volver.
Salimos de madrugada, y en poco mas de una hora ya habíamos llegado a Segovia (43 km). Luego fuimos a Fuentemilanos, donde estuvimos viendo los planeadores, y alucinando. Yo nunca había visto  (ni he vuelto a ver) tantos planeadores juntos, en una hilera de mas de 20, que eran subidos por 2 avionetas. También pudimos tocar los ultraligeros y otros cacharros que había por allí. Luego más kilómetros hacía Ávila y el calor,... mucho calor,.. que nos hizo beber mucha agua, .. y que descompuso mis intestinos,... pero no habíamos llegado tan lejos para volver.
La lección humana del día, paramos en un pueblo para beber agua, pero la fuente estaba seca. Por la calle no había nadie porque era la hora de la siesta, sólo unos niños. Les preguntamos, y con la lógica precaución de unos niños con unos desconocidos nos llenaron los botes de agua, moraleja, da de beber al sediento.
De camino, un pueblo en fiestas, Zarzuela del Monte, con vaquillas en una plaza de toros hecha con  remolques de tractores. Muy buen ambiente, pero teníamos que seguir, ya pararíamos a la vuelta.
La llegada a Avila triunfal,.. ciento y pico kilómetros y las 8 de la tarde,... el cartel de bienvenidos y una calle de adoquines,... algo que se suelta de la bici,.. y caída de Javi. Magulladuras y 3 radios rotos. Nosotros sorprendidos, sin saber que hacer, y en un minuto estábamos rodeados de gente que nos quería ayudar. Nos atendieron, nos llevaron a una pensión, nos dijeron donde había una tienda de bicis para arreglarlo,..
Salida por la noche a conocer la ciudad, y el presupuesto bajo 0. Pero de verdad, ni un duro. Y en eso que vemos gente salir de una iglesia, y de repente empiezan a sacar pastas, sandwichs y otras cosas para picar,.... comida gratis,... y bebida gratis, también sacaron sangría. La mejor sangría que he tomado en mi vida (tal vez me pareció eso porque era gratis y en el momento adecuado).
Al día siguiente llevamos la bici a arreglar y buscamos un banco para que Javi sacara de la cartilla lo que tuviera (poco mas de lo que nos costó la pensión, y el arreglo de la bici).
Vuelta hacia casa, y pasamos por el pueblo del agua a la hora de comer. Volvimos a preguntar a unos señores por agua, y nos sacaron una botella de agua de la nevera, de nuevo gracias.
Llegamos a Zarzuela del Monte, donde las fiestas y revisión del presupuesto. Para comer el día siguiente, un paquete de pan de molde y 300 gr de mortadela, el resto nos lo podíamos gastar en la fiesta, una fortuna de 350 pesetas para los 3.
Una copa de anís por cabeza, un rato en la fiesta, y búsqueda de una cuneta para dormir en los sacos.
Al día siguiente, humedad en los huesos y ganas de volver al hogar.
¿Que cómo es posible que me acuerde de tantos detalles de algo que pasó hace casi 30 años?, Pues me acuerdo de muchas mas cosas, pero no os quiero aburrir. 3 días que no olvidaré en la vida.
Conclusiones:
La gente es buena, especialmente con los que lo necesitan, no hace falta pedir ya te lo dan.
Nos fue tan bien la experiencia, que decidimos hacer al Camino de Santiago en bici al año siguiente.  Lamentablemente mis padres no me dejaron traer la bici a Madrid, y meterme en el camino sin tocar la bici en 9 meses era imposible. Fue el último cabreo con mis padres.
Mis amigos fueron, y a mi me quedo una espina clavada.

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